Uno de los momentos de mayor complejidad en la vida universitaria es el momento de las evaluaciones.
La evaluación es una oportunidad de “poner a prueba” los conocimientos, qué tanto se sabe y se ha comprendido y cómo se puede aplicar. Para que sea una experiencia positiva y de aprendizaje debes tener en cuenta:
Estudia durante todo el semestre, no únicamente en época de parciales o en el momento de la evaluación.
Algunas de las preguntas de las evaluaciones finales son similares a las de tareas, ejercicios o exámenes desarrollados en clase. Si siempre los realizas estarás teniendo el mejor de los entrenamientos.
Conforma grupos de trabajo o estudio, es mejor estudiar con uno o dos compañeros, que solo.
Si has estudiado durante el semestre, seguramente no necesitarás trasnocharte el día anterior a la evaluación. Así podrás presentar tu evaluación con ánimos y mente despejada.
Estas en un parcial o exposición y presentas síntomas como bloqueos mentales, sudoración, taquicardia, manos frías, voz temblorosa, confusión de conceptos, entre otros; busca asesoría en el Centro para la Excelencia Académica en Bienestar Universitario, los profesionales de apoyo te enseñarán técnicas para el manejo de la ansiedad.
El equipo de profesionales en psicología del área de Desarrollo Humano te ofrecerán la asesoría necesaria para superar dificultades emocionales o familiares.